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jueves, 19 de enero de 2017

Apaga la tele y enciende un libro

¡Muy buenas! Ahora me gustaría hablaros de la importancia de la lectura y de lo bonitas que son algunas bibliotecas que hay por el mundo.

Pues como he dicho, últimamente no está visto el que una persona lea, eres el bicho raro si estás con un libro en vez de llevar en tus manos un ordenador, móvil o tablet. ¿A dónde estamos llegando?


Todos aquellos que no leéis, no sabéis lo que es sentir diferentes emociones por un libro. No sabéis la emoción que hace oler a libro nuevo, tocar las hojas de un libro nuevo... Así que lee, o sino tu imaginación estará muriendo poco a poco.

De acuerdo al post que quería escribir, era sobre las bibliotecas más espectaculares del mundo, un rincón donde poder evitar y huir del mundo durante un par de horas. Pasillos llenos de hileras de libros, luz tenue y mucho silencio, tan sólo quebrado por el pasar de las páginas. A menudo las bibliotecas pueden parecer un lugar casi sagrado porque cualquier excusa es buena para viajar y porque un libro es una buena manera de empezar una aventura.

La primera biblioteca de la que quiero hablar es la Real biblioteca del Monasterio del Escorial, Madrid, España.


Fue fundada por Felipe II en el Monasterio del Escorial. Esta biblioteca es una joya con mayúsculas. Bajo sus techos pintados, cobija verdaderas obras maestras de la literatura y es un placer para los ojos la mires por donde la mires. El salón principal es una maravilla que parece más una catedral que un espacio dedicado a la literatura.

Biblioteca Real de Dinamarca, Copenhague.



La moderna sede de la Biblioteca Real de Dinamarca es conocida como "El diamante negro". A orillas del puerto de Copenhague, este edificio está formado por dos cubos negros que se inclinan ligeramente sobre la calle y que están unidos por un atrio de ocho plantas lleno de balcones. La biblioteca tiene una cubierta exterior de mármol negro y cristal desde la que se puede ver el mar.

Biblioteca Joanina, Coímbra, Portugal.


La barroquísima biblioteca Joanina es la biblioteca de la Universidad de Coímbra y un lujo indescriptible para bibliófilos. Fue construida en el Siglo XVIII durante el reinado de Juan V, de quien toma el nombre y en cuanto cruces el umbral no sabrás a dónde mirar. En tres grandes habitaciones separadas por grandes arcos las paredes se cubren de libros desde el suelo los cielos pintados.

Ala Mortlock de la biblioteca estatal del sur de Australia, Adelaida, Australia.


Con su techo de cristal que filtra la brillante luz australiana, el ala Mortlock de la Biblioteca estatal del sur de Australia es una de las más hermosas del mundo. El edificio abrió sus puertas en 1884 como biblioteca pública, museo y sala de arte y hoy es una atracción turística para cualquier ratón de biblioteca.

Delegación de Beitou de la biblioteca pública de Taipéi, Taiwán.



Es una biblioteca eco-sostenible y muy verde, el edificio que alberga la sucursal en Beitou de la biblioteca pública de Taipéi es, además de funcional, una preciosidad. Desde que abrió sus puertas en el año 2006, este trabajo de Bio-Architecture Formosana, está en boca de todo el mundo por ser uno de los edificios más eficientes energéticamente de la región. Construida en madera y con grandes ventanales, esta biblioteca es un prodigio. Además del lugar perfecto para huir del caos de Taipéi en busca de la calma.

Biblioteca de la Abadía de Admont, Austria.


Es la biblioteca monástica más grande del mundo y un prodigio del arte barroco. Situada en el monasterio más antiguo de Styria, su opulento estilo se debe al arquitecto Josep Hueber. Su techo pintado con frescos de Bartolomeo Altomonte es una de sus características más espectaculares. 

Biblioteca central de Seattle, Estados Unidos.



Es el corazón de las bibliotecas públicas de la ciudad y se ubica en un edificio futurista construido a base de acero y cristal, en pleno centro. Los principales arquitectos del proyecto fueron Rem Koojhas y Joshua Prince-Ramus.

Biblioteca José Vasconcelos, México DF. México.


Es una de las más bonitas del mundo, aunque sólo ser por la descomunal escultura del esqueleto de una ballena de Gabriel Orozco que adorna su espacio central. Esta mega biblioteca al norte de la ciudad fue proyectada por el arquitecto Alberto Kalach

Biblioteca George Peabody, Baltimore, Estados Unidos.



Ligera, luminosa y grandiosa. Este edificio pertenece a la Universidad John Hopkins y está situado en su campus en Baltimore. Fue creada por el arquitecto Edmund G. Lind. Con sus toques de crema y dorado, es una de las librerías más hermosas del planeta. Su estilo neogriego incluye un atrio que, sobre un suelo de mármol blanco y negro, se eleva hasta el techo de cristal.

Biblioteca del Clementinum, Praga, República Checa.


El interior de Clementinum es uno de los edificios más significativos de Praga, oculta el paraíso de las ratas de biblioteca: una biblioteca barroca hermosa como pocas y con un techo decorado por Jan Hiebl. Esta gran galería dedicada a la literatura custodia miles de volúmenes sobre teología a partir del Siglo XVII bajo los frescos que retratan el Templo de la Sabiduría.

Biblioteca de la ciudad de Stuttgart, Alemania.


Esta biblioteca se mudó en 2011 a un nuevo y reluciente edificio de color blanco en el que los libros son tan protagonistas como la arquitectura contemporánea. Este gran cubo de nueve plantas se eleva, reluciente, en Mailänder Park. Este centro intelectual es una isla de conocimiento en la que se puede disfrutar de la mejor luz natural para devorar libros.

Biblioteca del Trinity College, Dublín, Irlanda.


Esta biblioteca es la universidad más antigua de Irlanda. Su principal atractivo reside en la Sala Larga, construida entre 1712 y 1713. Está llena de bustos de mármol y entre sus tesoros se cuentan una de las últimas copias de la proclamación de independencia, el célebre "Libro de Kells" y el arpa de Brian Boru, una de las tres arpas gaéilcas.

Biblioteca nacional de Austria, Viena, Austria.


Es la biblioteca más grande de todo el país. Está ubicada en dos sedes igualmente espectaculares. Una es del Palacio del Hofburg.

Biblioteca Nacional de Francia, París, Francia.


La parte más bonita de esta biblioteca está en su sede antigua, en concreto en la sala de lectura de Richelieu, del Siglo XIX y diseñada por Henri Labrouste. Con la luz que se filtra por los grandes ojos y la cúpula del techo, leer es una maravilla.

Biblioteca de la Abadía de Wiblingen, Ulm, Alemania.


Es un flamante ejemplo del estilo rococó que tan de moda estuvo hace siglos, la biblioteca del monasterio de Wiblingen es una explosión de formas, colores, dorados y esculturas de madera que parecen de mármol. Su galería central con el techo pintado es un encanto.

Biblioteca de la Universidad Pompeu Fabra, Barcelona, España.


En pleno campus de la Universidad Pompeu Fabra en la Ciudatella, en Barcelona, se oculta una joya perfecta para cualquier bibliófilo. Un antiguo depósito de las aguas de finales del Siglo XIX en cuya proyección participó Gaudí y que hoy es la surreal biblioteca de esta institución. 

Sin duda, después de escribir este post, me han entrado muchísimas ganas de leer y espero que después de esto, todos aquellos que no habéis cogido un libro en vuestra vida, empecéis a leer.

¡Muchas gracias por perder un poco de vuestro tiempo en leerme y nos vemos muy pronto en mi próximo post!

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